
Una auténtica ciudad del libro que además tiene su encanto como pueblo tranquilo y pintoresco. La ciudad se llama Hay-on-Wye (o Gelly Gandryll), está en Gales y tiene apenas unos 2.000 habitantes, y seguramente, varios miles de libros.

Toda la afición bibliófila nace con la apertura de una tienda de libros usados en el año 1961 con un éxito notable. Con el tiempo otras librerías se sumaron a la iniciativa, y comenzaron a aparecer estantes, tiendas y más formas de comercializar libros usados en cada rincón.
