
Este apart reunía en mayor o menor medida esos requisitos y habiendo poca oferta alternativa, no dudamos mucho en comprar. Así que a continuación va mi opinión sobre el alojamiento.
Web: https://www.terrazasdelacosta.com.ar/
Dirección: San Lorenzo 656. Federación, Entre Rios.
Cuatro noches de sábado a miércoles en la segunda quincena de octubre de 2023, departamento en planta baja de 2 ambientes compuesto por una habitación, living con cocina integrada y baño. Había un sofá cama para dos personas en el living con lo cual el departamento admitía hasta 4 ocupantes. Desayuno incluido servido en la misma unidad y servicio de limpieza incluido. Lo compramos directo con el lugar.

El apart se encuentra junto al río Uruguay, de hecho se puede llegar al mismo atravesando el parque y haciendo algunos metros mas. La entrada del complejo se ubica frente al playón que hace las veces de estacionamiento de las Termas de Federación. Y esto implica que la entrada del apart está a solo unos 200 metros del acceso a las termas.
La ubicación es buena, sobre todo pensando en ir a las termas a dónde, no hace falta decirlo, se llega caminando los pocos metros que separan su acceso del apart. Mas allá de eso, la zona es muy tranquila porque gran parte del área circundante está descampada. La ciudad de Federación es chica, asi que incluso sin contar con vehículo se puede hacer de todo caminando.

El apart tienen wifi, incluido en el precio por supuesto, pero el principal problema es que la señal prácticamente no llega al departamento. No se si a todos, al menos en el que estuvimos nosotros. Y cuando digo que la señal no llega significa que no hay señal directamente. La única forma de tener wifi fue saliendo al parque. Para empeorar las cosas, en mi caso por algún motivo tampoco tuve buena señal 3g/4g, con lo cual estuve casi desconectado mientras permanecí dentro del departamento. No se si fue tan malo de todas formas.

Además hay televisión en el living, cocina completa con utensilios, microondas, tostadora y heladera. El lugar proporciona toallas tanto para la pileta como para llevar a las termas al igual que la ropa de cama.
No tiene restaurante ni servicios adicionales mas tipicos de hoteles. Pero si tiene pileta, la cual está habierta SOLO EN TEMPORADA DE VERANO. Y lo pongo en mayusculas porque mayuscula fue nuestra sorpresa al llegar con 30°C y ver que la pileta estaba vacía. Esto fue un error nuestro por no haberlo consultado antes y dar por hecho que iba a poder usarse. Luego compensamos yendo al parque acuático durante mas tiempo.
Como suele pasarnos, no tuvimos demasiado trato con el personal del lugar mas allá de los momentos de check-in y check-out. Asi que nada para mencionar acá.
En la fila de departamentos que se pueden observar desde Google Maps, estábamos mas o menos en el medio, casi frente a la pileta. Al salir del departamento teníamos todo el parque para nosotros porque había muy poca gente alojada en ese momento.

El parque es enorme y cuenta con algunos juegos para chicos y arcos de futbol donde estuve peloteando un poco con los chicos. Cruzando todo el parque en dirección al río se llega a una tranquera a través de la cual, haciendo unos 100 metros mas, se llega al río Uruguay.
Dentro del departamento la cocina estaba bien, con algunos utensilios de cocción mejorables y vajilla para los cuatro. En el mismo ambiente el living, con una mesa y el sofá cama (con una cama extraíble abajo) y el televisor.
Dato importante, hay lugar de sobra para dejar el auto tanto dentro como fuera del complejo.
El baño y la habitación merecen un «bien», el colchón podría mejorarse también al igual que las almohadas. No es que estuviesen mal, pero podrían estar mejor.

Por la noche no hay ruidos, las habitaciones estan lejos de la calle y, aun si estuviesen cerca, la calle no es de transito si no que es el acceso al playón de estacionamiento de las termas, asi que no hay casi transito nocturno. La verdad es que tampoco de día hay demasiado ruido.
El dato de color es que en el gigantesco parque del apart y después de muchos años volví a ver luciernagas y en cantidad.
El desayuno está incluido en el alojamiento, pero no hay un salón donde se sirve si no que se pide por Whatsapp en el momento de querer recibirlo. No es descollante, pero podría decir que cumple: medialunas, algo de pan, mermeladas y dulce de leche, manteca y jugo (no exprimido).

Fuera de eso, no parece haber otro servicio de comida porque está claro que al tener cocina propia la idea es que cada uno se cocine!
Lo bueno:
-La ubicación es muy buena.
-El departamento es cómodo y estaba limpio.
-El precio estuvo por debajo del promedio de los lugares que teníamos como alternativa.
Lo malo:
-Si bien hay wifi, la señal no llega al departamento.
-Algunos utensilios de cocina necesitan renovación.
-Algunos signos de deterioro en alguna pared interna. Nada muy relevante pero digno de mención.
Veredicto: La estadía fue muy satisfactoria. La ubicación es muy buena y nos permitió ir y venir del parque acuático sin usar auto, el departamento es cómodo con un parque muy grande y cuidado. El desayuno no es descollante, pero cumple.
Para quién si:
Cualquier que desee alojarse en una zona muy cercana a las termas fácilmente accesible y muy tranquila, para llegar y olvidarse del auto. Viajeros con chicos que quieran disfrutar de un parque enorme para jugar y con pileta para el verano. Quienes prefieran ahorrar en comida cocinándose en lugar de comer afuera.
Para quién no:
Los que busquen un alojamiento con mas servicios y de mayor categoría.
Después de bastante tiempo de investigación decidí que estar cerca del Puente de las Cadenas, una estación de metro/subte y la parada del bus que nos llevaría al aeropuerto nunca podría ser una mala elección.
Nos alojamos en el apart K9 Residence, un edificio de varios pisos y muchos departamentos convertidos para alquileres temporarios.

Web: http://www.k9residence.com/
Dirección: Károly krt. 9, Budapest.
Cuatro noches de sábado a miércoles en la primera quincena de septiembre de 2018, departamento completo de 3 ambientes compuesto por dos habitaciones, living con cocina integrada y baño. Con el detalle de que el baño estaba dividido en dos partes, una con el inodoro y otra con el lavatorio y la ducha. Desayuno no incluido, servicio de limpieza incluido. Lo compramos por Despegar.com en 12 cuotas sin interés por un total de $ 9200 (u$s 460).

El alojamiento se encuentra sobre una importante y hermosa avenida. A metros de la entrada tenemos la estación Deak Ferenc Ter del metro de Budapest, ademas de la parada del bus/shuttle N° 100 que conecta la ciudad con el aeropuerto. Adicionalmente hay una multitud de comercios en un radio de 300 o 400 metros, incluyendo cajeros automáticos, casas de cambio, restaurantes, supermercados y demás.

La zona tiene mucho movimiento y es muy transitada a toda hora. Si bien teníamos que devolver el auto el mismo día en el aeropuerto, pensamos que sería conveniente dejar primero el equipaje en el hotel para volver mas livianos en el bus, así que llegamos al K9 manejando y se nos complicó un poco el tema del estacionamiento. En la avenida no se puede parar, así que dí algunas vueltas y terminé parando en una calle transversal justo enfrente pero sin saber si podía o no hacerlo. Bajamos rápido todo y nos fuimos antes de que llegué una multa.
Finalmente tengo que decir que la ubicación me pareció la mejor posible dentro de la ciudad.
El apart en particular y el complejo en general tienen wifi, incluido en el precio por supuesto. Además hay televisión en el living, cocina completa con utensilios, microondas, tostadora y heladera. No hay lavarropa, lo cual fue un golpe bajo porque en nuestro siguiente destino, Londres, tampoco tendríamos.

La ropa de cama y toallas también están incluidas y hay servicio diario de limpieza que cambia toallas, ordena y prepara las camas.
A diferencia de los alquileres tipo Airbnb, hay una recepción estilo hotel las 24 horas donde es posible dejar equipaje si tenemos que dejar la habitación pero queremos quedarnos un tiempo mas en la ciudad.
Mas allá de lo mencionado, no hay servicios extra como restaurante o pileta.
Como suele pasarnos, no tuvimos demasiado trato con el personal del hotel más allá de los momentos del check in check out. Y siempre recibimos un trato cordial

Estábamos en un quinto piso y las habitaciones daban directo a la calle, por lo que había una linda vista de los alrededores. Se llega por ascensor y en el mismo piso estimo que hay al menos 10 departamentos mas. Sin embargo no se escuchan ruidos molestos en ningún momento. Los ruidos que llegan desde la calle también están bien insonorizados al cerrar las ventanas.

Nuestro departamento tenía un living con cocina integrada que con dimensiones acotadas pero suficientes. En un costado teníamos las dos puertas de «los baños», porque en uno estaba el inodoro (en un espacio un poco claustrofóbico, eso si) y en el otro la ducha y lavatorio. Esta solución la hemos visto en otros hoteles y no está tan mal, permite usar ambos simultáneamente.
Las dos habitaciones eran muy amplias y contaban con guardaropa. Como mencioné antes, estaba todo bien insonorizado tanto para la calle como para los ruidos del edificio.

No puedo recordar en este momento si había aire acondicionado, creo que si, pero la verdad no recuerdo. Lo que si había era grandes radiadores para la calefacción, en invierno el frío castiga con fuerza a Budapest.
La cocina era suficiente, tenia una variedad aceptable de equipamiento. Ademas de la cocina propiamente dicha, había microondas, heladera y utensilios manuales de preparación de comida. Por supuesto también vajilla para los cuatro ocupantes.

Si bien sabíamos que no habría, la falta de lavaropa se hizo sentir. En cuanto al resto, puedo decir que el K9 cumplió sobradamente.
No hay desayuno ni siquiera en opción y tampoco hay restaurante. El alojamiento es solo eso, alojamiento. Para la comida tenemos la opción de prepararla nosotros mismos en la cocina o comprar afuera.
Lo bueno:
-La ubicación es excelente.
-El departamento es cómodo y amplio.
Lo malo:
-En las imágenes de la web los departamentos se ven mejor de lo que estaba el que nos tocó. Estaba en muy buen estado, pero era mas sencillo y menos luminoso que el publicado.
-Vendría bien un lavarropa. Creo que ya lo mencioné :).
-Una opción de desayuno tampoco estaría mal. Me da fiaca prepararlo.
-El precio estaba en el limite superior de lo que me parece barato.
Veredicto: La estadía fue muy satisfactoria. La ubicación es bárbara, el departamento cómodo y en caso de tener que elegir nuevamente estadía en Budapest, no tendría reparos en volver.
Para quién si:
Cualquier que desee alojarse en una zona fácilmente accesible y con muchos servicios cercanos. Viajeros con chicos. Quienes prefieran ahorrar en comida cocinándose en lugar de comer afuera.
Para quién no:
Los que busquen un alojamiento con mas servicios, como desayuno restaurante. Los que busquen zonas mas tranquilas, sin tanto transito ni gente.
En Airbnb, Booking.com y otros sitios el lugar aparece como Melody Apartman. A continuación mi crítica sobre el alojamiento.

Web: https://melodyapartman.business.site/
Direccion: Eger, Szent János utca 12, 3300. Hungría.
Dos noches a principios de septiembre de 2018, casa completa de dos ambientes compuesta por habitación, living/cocina y baño. Desayuno no incluído. u$s 75 por noche.

La casa se encuentra en pleno centro de Eger. A 50 metros de Dobo Istvan, creo que la plaza principal de la ciudad. No se me ocurre una mejor ubicación posible.
Llegar en auto es un poco complicado, porque la zona está vedada al trafico vehicular, pero nuestra host nos prestó un permiso municipal para poder estacionar el auto dentro de esta zona a 300 metros de la casa. Desde allí llegamos caminando con el equipaje y dejamos el auto todo el tiempo que permanecimos en la ciudad.
Es una ciudad bastante chica y se recorre caminando, al menos la parte mas céntrica. Desde nuestra ubicación teníamos en un radio de pocos metros desde cajeros automáticos hasta restaurantes, supermercados, heladerías y hasta un McDonalds.
La casa se encuentra en una especie de condominio, así que hay un portón que da a la calle luego del cual se accede a un patio donde está la puerta del departamento. La calle es peatonal, al igual que todas las circundantes.

La casa tiene wifi, televisión, cocina completa con utensilios, microondas, heladera, cafetera, etc. Tengo que destacar el estado general de la cocina en general, absolutamente impecable, como recién comprado. También hay lavarropa, el cual usamos luego de la primer semana de viaje para poner en orden toda la ropa que habíamos usado hasta ese momento.

La ropa de cama y toallas también están incluidas y, al igual que en la parte de la cocina, todo se encuentra inmaculado.
Por tratarse de una casa no hay servicios propios de hotelería. Así que no, nadie va a hacer la cama o limpiar por la mañana para que al volver a la tarde todo esté ordenado.

Con Melody, la propietaria, intercambiamos mensajes en las semanas previas y luego nos contactamos por Whatsapp antes de llegar. Nos encontramos sin problemas y nos facilitó el ingreso al centro de la ciudad con el auto prestándonos el pase de residente, ya que como mencioné antes es una zona vedada al tráfico.
Luego del primer día no la volvimos a ver, pero siempre se mostró muy amable y servicial.

La habitación es muy amplia. Hay mucho lugar para la cama y ademas para una cuna, todo en excelente estado de conservación. La cama resultó muy cómoda, al igual que la cama armada en el comedor utilizando el sofá-cama.
La casa no es «enorme» pero resultó muy cómoda y práctica. Un detalle es que no hay mesa con sillas, únicamente una barra con sillas altas delante de la cocina. No nos resultó para nada molesto sentarnos de esa manera, quizás en una estadía muy larga sea más practico una mesa tradicional, pero para nosotros estuvo bien así.

Tal como vengo diciendo a lo largo del post la casa estaba tan bien mantenida y ambientada que me daban ganas de irme a vivir ahí.

Este apartado lo uso mas que nada en hoteles, porque en este caso la comida quedaba por cuenta nuestra en un 100%. Por el lado de la cocción había microondas y cocina con horno. Ademas de cafetera, tostadora y todos los utensilios necesarios para no cocinar y no pasar hambre.

Lo bueno:
-El estado general de la casa y los elementos presentes en ella es 10 puntos sobre 10.
-La ubicación es inmejorable, en la zona mas central de la ciudad.
-El precio me pareció más que acorde a lo ofrecido.
Lo malo:
-Esta es una de las pocas veces que no tengo nada para criticar.

Veredicto: Es imposible no recomendar este alojamiento. Desde la ubicación hasta las características del mismo son excelentes.
Para quién si:
Quienes buscan departamentos bien ubicados y en muy buen estado y se adaptan a las dimensiones. Porque si bien pueden alojarse cuatro personas, dos de ellas dormirán en el comedor.
Para quién no:
Quienes busquen un hotel tradicional o no tengan ganas de lidiar con lo que implica una casa, como por ejemplo que nadie va a limpiar o cambiar las toallas todos los días.

Encontré a Holloko en alguna web que hablaba de ciudades tradicionales húngaras y me pareció lo suficiente linda (muy linda) y cercana a Budapest (menos de 100 km) para utilizarla como escala de descanso.

En este pequeño pueblo hay varias opciones para alojarse, incluído un bastante lujoso hotel ubicado apenas en las afueras llamado «Castellum Hotel Hollókő«, con excelentes criticas y servicios pero con consecuente precio.
Por supuesto no es ahí a donde fuimos. Entre las alternativas encontré una posada que ofrecía casas enteras en el mismo casco histórico del pueblo a un precio mas o menos razonable y también con muy buenas criticas. Negocio redondo.

Terminamos contratando a través de Booking.com en Hollóköves Vendégházak
A continuación mi crítica sobre el hotel.
Web: http://hollokoves.hu/
Direccion: Hollókő, Kossuth u. 50, 3176 Hungría

Una noche a fines de agosto de 2018, casa completa de tres ambientes compuesta por habitación con baño en primer piso y en planta baja cocina, segunda habitación y baño. Desayuno incluído en el restaurante que forma parte del complejo y que se ubica a unos 150 metros de la casa. u$s 160 por noche.

El hotel/posada/hostería o como quiera llamarse, se divide entre lo que podríamos llamar «la administración», que se ubica en la rotonda central del pueblo y funciona también como restaurante y lugar para desayunar, y las casas para alojamiento, que se encuentran a unos 150 metros dentro del casco histórico. Esta última ubicación no es un dato menor. No se puede ingresar libremente con el auto hasta la casa porque la zona está vedada al tránsito salvo para residentes o huéspedes. Entonces al hacer el check in nos abren la valla móvil que hay en la calle y recién ahí podemos pasar.

Dado que el pueblo es muy chico no hay mucho para decir acerca de la ubicación, estamos en el centro del pueblo y en una de sus calles mas pintorescas. A pocos metros está la fotogénica iglesia, el museo, una panadería y un restaurante, además del que mencioné antes.

Saliendo un poco, ya con el auto, estamos a 5 minutos del castillo. También hay senderos para hacer el recorrido caminando a través del bosque y, en caso de contar con tiempo y ganas, yo recomendaría llegar al castillo de esta forma.


En el precio está incluido el wifi (que funciona en el restaurante, pero no recuerdo si llegaba a la casa), desayuno y poco más. Nada más de hecho. No hay servicios extra como pileta, sauna (¿qué cosa?) ni nada de eso. Por supuesto está incluida la provisión de toallas y ropa de cama como en cualquier hotel.

En la cocina se encuentran elementos para cocinar, desde microondas y heladera hasta cafetera eléctrica pasando por distintos utensilios de cocina. Es un lugar en el que se puede permanecer varios días. Solamente habría que buscar alguna despensa donde comprar, porque no vi ninguna en esa parte del pueblo.
En el predio donde se ubica la casa hay bastante espacio que podría usarse como cochera, pero no es necesario dado que el auto se puede dejar en la misma calle.

No tengo mucho para aportar al respecto, el trato que tuvimos fue poco pero siempre amable. En la noche del día que llegamos quisimos ir a comer a alguno de los lugares del pueblo, pero no calculamos que en esta parte del mundo la cena se hace a las 19:00 como tarde. Así que cuando llegamos a las 20:00 para cenar ya estaba todo cerrado. Todo excepto un bar, al que entramos a consultar si tenían algo para comer. La única persona del lugar que podía hablar alguna palabra en inglés nos ofreció lo único que tenía disponible: un paquete chico de snacks y una bebida. Pero muy amablemente llamó por teléfono a otros dos bares cercanos (de otro pueblo) para ver si alguno de ellos aún estaba abierto para poder ir a comer. Y por supuesto que no lo estaban. Ese fue nuestro máximo trato con los residentes de Holloko.

La casa está construida en dos plantas. Abajo se encuentra la cocina y una habitación y baño y en la superior hay una habitación con otro baño.
Las habitaciones son grandes, amplias y tienen mas que suficiente lugar. Como se suele ver en distintos hoteles, las camas eran dos individuales colocadas una junto a la otra para formar una cama grande. Esta solución no es la que mas me gusta, aunque se repite en gran cantidad de alojamientos. Aún así, las camas fueron muy cómodas.

No hay aire acondicionado, aunque probablemente no sea necesario en esa zona y con respecto a la calefacción había radiadores bastante grandes, los que hacen pensar en el crudo invierno de estas latitudes.
El resto de los ambientes también son amplios y cómodos. Los baños están bien equipados con una única critica a la ducha, que no tiene ni cortina ni vidrio ni nada que evite mojar todo el piso al bañarse. La cocina tiene todo el equipamiento necesario para cocinar y comer ahí mismo y, obviamente, cuenta con heladera.

El desayuno estaba incluido en el precio y se sirve en el restaurante que también es la administración del hotel. El mismo se encuentra a unos 150 metros de la casa. No es tipo buffet si no a la carta. Además de fiambres, pan y mermeladas el resto de las opciones incluyen huevos en distintos formatos. Jamón con huevos duros, huevos revueltos con panceta, huevos fritos con no se qué, huevos tal cosa con tal otra…. Y así.

Como comenté antes, la casa tiene cocina y también hay varias opciones en el pueblo para comer en restaurante. Eso si, hay que ir no mucho mas tarde de las 18:00 porque después de las 19:00 ya todo comienza a cerrar o ya está cerrado.

Lo bueno:
-La relación precio/calidad resultó apenas aceptable. El alojamiento me gustó pero no es barato.
-La casa/habitación fue muy cómoda, aunque la escalera para acceder a la planta alta siempre es un riesgo con chicos pequeños.
-La ubicación es muy buena, en pleno casco histórico del pueblo
Lo malo:
-El wifi no alcanzaba a la casa.
-El precio es un poco elevado, aun siendo un lindo lugar.
-El desayuno no ofrece gran variedad, aunque por lo que ví creo que está bien para las costumbres locales.

Veredicto: Holloko me pareció un pueblo muy pintoresco y me alegro plenamente de nuestro paso por allí. Dicho esto, el precio del alojamiento, que es uno de sus puntos flojos, queda bastante justificado. Sumado esto a sus comodidades, tenemos un destino y un alojamiento que sin dudas son para recomendar.
Para quién si:
Quienes buscan lugares que salen un poco de lo tradicional, sin tampoco por esto entender que estamos en algo sumamente excéntrico. Quienes viajan con familia numerosa y quieran alojarse en una zona donde reina la tranquilidad.
Para quién no:
Turistas en busca de un alojamiento con más servicios o de mayor categoría. Quienes busquen un hotel tradicional.
Esto último hizo que me centrara en buscar a través de Despegar.com, que es el único con quien es posible canjear puntos SuperClub por hoteles, vuelos, etc. Como siempre en estos casos, la búsqueda incluye revisar todos los días para ver si aparecen nuevas opciones o si hay variaciones de precios. En el caso de los hoteles no, no hubo variaciones de precios mas allá de las obvias debido a las variaciones del dolar.
Vale decir que en el medio del proceso de compra, pero antes de haber pagado, el dolar en Argentina sufrió su primer devaluación del 2018, pasando de alrededor de $ 19 por dolar a unos $ 25 por dolar si no recuerdo mal. Esto provocó que el hotel aumentara repentinamente y me hizo tomar impulso para hacer el canje lo antes posible.
Finalmente el canje de puntos me permitió ahorrar casi un 50% en el valor del hotel y el saldo lo pude pagar en 12 cuotas sin interés. Podría decir que la acumulación de puntos dió sus frutos y es realmente conveniente para utilizarlos en viajes.

La idea con el hotel fue ir a un lugar medianamente aceptable, considerando que íbamos con dos chicos, y que esté cerca del centro de la ciudad.
A continuación mi crítica sobre el hotel.
Web: https://www.ihg.com/holidayinnexpress/hotels/us/es/barcelona/bcnba/hoteldetail
Direccion: Carrer de Pallars, 203, 08005 Barcelona
Seis días en agosto de 2018. Habitación triple (cama queen size y sofá cama bastante amplio) con desayuno. u$s 140 por noche, de los cuales la mitad los pagamos con puntos SuperClub.
El hotel se encuentra a unos 300 metros de la estación Llacuna de la línea 4 (amarilla) del metro y a 100 metros de la Rambla del Poblenou. Desde este último lugar, y a otros 800 metros, llegamos a la playa, específicamente la Playa de Bogatell.
Del Barrio Gótico nos separan apenas 4 estaciones desde Llacuna, que son Bogatell, Ciutadella Villa Olimpica, Barceloneta y Jaume I, donde bajamos en pleno centro histórico de Barcelona. Una estación más y estamos en Plaza de Cataluña, desde dónde salen y llegan los Aerobuses que conectan con el aeropuerto de El Prat.
En un radio de 400 metros del hotel hay al menos 3 o 4 supermercados, ademas de restaurantes, bares, etc. La ubicación en lineas generales es muy buena, el barrio es tranquilo pero tiene buenas conexiones y servicios.
En el precio está incluído el wifi, desayuno y poco más. No hay servicios extra como pileta, sauna ni nada de eso. En el lobby hay un area amplia con sillones y un par de computadoras con impresoras para acceder a internet y/o eventualmente imprimir algo que haga falta, para utilizarlas hay que pagar aparte. Tambien en el lobby hay maquinas de bebidas frias, gaseosas y agua, obviamente no incluídas en el costo del hotel.

El edificio en general está bien mantenido, desde la calle se accede a una hall desde el cual, o bien por escalera o bien por ascensor, hay que ir al primer piso donde se encuentra la recepción del hotel. En esa misma planta se encuentra el salón donde se sirve el desayuno.
No tengo mucho para aportar al respecto, el trato que tuvimos fue poco pero siempre amable.
Estábamos en una habitación ubicada en la planta baja del hotel (que recordemos corresponde a un primer piso porque a esa altura comienza el hotel). Esta habitación daba a un gran patio, un área común del edificio en el que nos encontrábamos. Uno solo de los días en que estuvimos hubo algo de ruido en ese sector por la mañana, desconozco qué era pero nos llegó a despertar.


La habitación estaba bien en lineas generales. Suficientemente amplia y con espacio para desparramar el equipaje. Tenía un cama tamaño «queen» y otra que era un sofa cama apto para dos personas que no fuesen demasiado grandes. Esta última no era tan comoda como la cama principal, pero igual se podía dormir sin mayor problema.
Desde la habitación se podía manejar la temperatura en forma individual, algo que se agradece mucho. Aunque tampoco era demasiado calurosa, aun considerando que las temperaturas diarias superaban los 30°C habitualmente.

Teníamos televisor, por supuesto, caja fuerte, armarios, secador de pelo e incluso una pava eléctrica con sobres de café y te. Algo criticable es la ausencia de la mini heladera, un elemento que en mi opinión es fundamental y que elegiría siempre por sobre el televisor, el cual jamas utilizo. La heladera nos hubiese resultado de gran utilidad para guardar la leche para Thiago y cosas que uno compra y necesitan frio, o simplemente para tener agua fresca por la noche.

El baño era correcto, limpio y suficientemente amplio. Tenía bañadera y la ducha tenia una regulación por temperatura, es decir que una vez puesta la llave de control en un lugar determinado solo había que abrir el agua y esta saldría a la temperatura deseada. Estos dispositivos son algo bastante común en Europa y, si bien se consiguen en Argentina, su precio es un poco elevado. Pero es algo que pondría en mi casa definitivamente.
No tengo mayores críticas a la habitación, salvo la de la falta de heladera. Fue suficientemente cómoda para nuestra estadía.
El desayuno estaba incluído en el precio y se sirve en el salón ubicado a un lado de la recepción. Un lugar bastante grande pero que, aun así, requiere esperar a que se libere lugar si uno llega después de las 9:00 de la mañana.

El servicio es del tipo continental con una variedad bastante amplia de bebidas, infusiones, mermeladas, jamón, queso, manteca, cereales, frutas, panes y panificados varios. Las bebidas se sirven desde maquinas dispensadoras de café, té, chocolatada, etc.

Esto último es algo que no me gustó demasiado. Tomó café con leche habitualmente y prefiero tener el café preparado y la leche por otro lado para servirme. El de la maquina no era taaaan bueno. Sin embargo es un detalle que no opaca lo bueno del desayuno en general.

Hago hincapié en el horario porque a partir de las 9:30 de la mañana principalmente se junta mucha gente en el salón. Es mas cómodo levantarse apenas unos minutos antes y desayunar mas tranquilo y con menos gente alrededor.

Mas allá del desayuno, el hotel no tiene restaurante. Tampoco recuerdo haber visto algún tipo de servicio de comidas a la habitación propio del hotel, aunque no descarto que pueda existir. A un par de metros del ingreso al hotel hay un restaurante con precios muy accesibles, tanto para desayunar como para almorzar o cenar.
Lo bueno:
-La relación precio/calidad resultó muy buena. Barcelona es caro.
-La habitación fue cómoda para nuestra estadía de 6 días.
-Había wifi gratuito con buen alcance en todo el hotel.
-Buen desayuno que permite incluso hacerse un par de sandwichitos para el mediodía .
-El precio era bueno considerando la zona y el tipo de alojamiento.
-La ubicación era buena. A 100 metros de la Rambla del Poblenou con su zona comercial, 800 metros de la playa y 300 metros de la estación de metro. Además la zona es muy tranquila.
-En la recepción hay computadoras con impresoras para utilizar (pero se pagan aparte).
Lo malo:
-La falta de heladera en la habitación me parece terrible. La solución parcial a este problema sería llevar una botella térmica.

Veredicto: Siendo Barcelona un destino caro para alojarse, este hotel resultó ser uno de los mas baratos que encontré con calidad mas que aceptable. Encontramos acá lo que estábamos buscando, ubicación cómoda, precio accesible, desayuno y un lugar confortable para dormir. Sin dudas para recomendar.
Para quién si:
Quienes buscan una buena relación costo/beneficio con un ojo puesto en el precio bajo. Quienes no tienen problemas en viajar 20 minutos al centro de la ciudad en transporte público. Quienes no quieran estar en una zona extremadamente céntrica con lo que eso implica para bien y para mal.
Para quién no:
Turistas en busca de un alojamiento con mas servicios o de mayor categoría y amplitud. Familias que busquen economía a la hora de comer, porque acá si o si hay que comer afuera (no hay posibilidad de cocinar uno mismo).
Créditos:
Imagen de portada: Google Street View
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